Bachillerato Naciones Unidas

Secundaria

Entre las edades de los 12 a los 15 años, cuando se concluye el segundo septenio, y tradicionalmente se cambia de la educación primaria a la secundaria, supone para nosotros la necesaria complementación de las energías físicas con las anímicas para poder armonizar y equilibrar los impulsos nacidos desde la voluntad, que explotan con toda su vitalidad durante la pubertad y nos exigen canalizar esta fuerza hacia el sano desarrollo del cuerpo, el alma y el razonamiento.

Así, la propuesta Waldorf asume el compromiso de culminar la primera educación formal. El currículo Waldorf, es, en este sentido, una ampliación y profundización de los mismos contenidos considerados por la SEP como fundamentales para el nivel de la Secundaria.

El aprendizaje es promovido a través de la resolución de problemas prácticos que tengan un significado real y contextualizado.

Trabajamos enfáticamente en el desarrollo de las habilidades, especialmente en las cognitivas; también en las habilidades que a través del arte, expresen los sentimientos de nuestros alumnos.

Bachillerato o Preparatoria

Es la antesala del conocimiento universitario, por eso es muy importante que el desarrollo de los jóvenes sea de forma vertical e integral, conjuntar las habilidades de cada alumno para que en equipo se logre un bien común y a la vez un bien personal.

Nuestros alumnos trabajan de una forma dinámica y multidisciplinaria buscando el por qué de las cosas, la comprensión de las materias escolares y la puesta en práctica en la vida diaria de sus conocimientos, siempre de una forma individual y respetando las características de cada alumno.

Respeto, amor, congruencia, entrega, libertad y trabajo son algunos de los valores que los jóvenes aplicarán en esta etapa de su vida en nuestro colegio, para después llevarlos a la vida misma.

Ser libre es ser capaz de pensar los propios pensamientos –no los pensamientos meramente corporales o de la sociedad, sino pensamientos generados por nuestro ser más interno y profundo, más original, más esencial y espiritual, nuestra individualidad.