El Papalote y Naciones Unidas

Comunidad Educativa de Desarrollo Inclusivo (CEDI)

¿Quiénes somos?

Somos una institución de servicios educativos dedicada a construir espacios y crear estrategias para que los niños con necesidades educativas especiales reciban el apoyo adecuado para alcanzar su máximo potencial.

Nuestra Filosofía

Partimos del concepto de neurodiversidad para comprender las distintas formas en que los seres humanos vivimos y entendemos nuestro entorno; y así como creemos en los beneficios de la convivencia entre distintas especies y distintas culturas, estamos convencidos de las fortalezas que un pensamiento fuera de lo convencional pueden ofrecer al entorno social.

Buscamos que cada persona alcance su máximo potencial, utilizando la escuela como principal medio de formación integral para después trasladarlo a un entorno social más complejo. Por eso es que valoramos las capacidades únicas que cada individuo ofrece dentro de su condición, evitando enfocarnos en el lado patológico.

Compartimos el pensamiento humanista de Rudolf Steiner, donde el cuerpo, el alma y la mente intervienen de manera balanceada en el desarrollo de cada persona. Respetamos cada etapa natural y proponemos actividades que den prioridad a las necesidades específicas del niño. 

¿Cómo trabajamos?

Nuestro programa incluye cinco áreas básicas que al trabajarse de forma entrelazada garantizan la formación integral del individuo.

Cognitiva: Se trabajan los procesos mentales relativos al aprendizaje, buscando integrar las inquietudes propias a cada edad y a cada individuo para fomentar la exploración y comprensión del entorno.

  • Autonomía y responsabilidad: Se fomenta la independencia de cada sujeto potenciando las cualidades para valerse por sus propios medios y afrontarse así a un entorno cambiante.
  • Corporal y espiritual: Por medio de las artes y de los juegos, se destapa la imaginación y la creatividad de cada alumno, trabajando en balance con los valores humanos y de la naturaleza.
  • Emocional: Se trabaja en el fortalecimiento de la identidad propia, creando bases sólidas de seguridad y confianza.
  • Social: Se fomenta la sana interacción con los pares, conociendo y comprendiendo a través de experiencias la comunicación que su propio entorno le demanda.

Preguntas frecuentes

¿Quién está invitado al CEDI?

Nos sentimos orgullosos de trabajar dentro del concepto de neurodiversidad; concepto que nos abre la posibilidad de intervenir con todas las distintas formas de ser y de pensar que, aunque muy valiosas para el enriquecimiento de la sociedad, por sí mismas no se adaptan a los requisitos que una escuela regular demanda. Dentro de esta neurodiversidad incluimos TDAH, Autismo, Discapacidad Intelectual, Trastornos Emocionales, Problemas Conductuales, Impedimentos Físicos, etc.

En resumen, cualquier condición mental, motriz o sensorial que imposibilite la adecuada adaptación a un sistema educativo regular.

¿Por qué no un escuela regular? 

Lo ideal es que el niño que presente cualquier tipo de dificultad en el aprendizaje esté inscrito en una escuela regular y no en un centro de educación especial. Creemos que la verdadera inclusión educativa se da en aula normal, destacando la importancia de tener un grupo de compañeros con un comportamiento social estándar para motivar el aprendizaje, y que sea a través de sus pares que se desarrollen ciertas habilidades. 

Lamentablemente son pocos los colegios que cuentan con los conocimientos, la experiencia y/o la infraestructura para llevar con resultados satisfactorios la complicada tarea que representa la inclusión educativa. Somos conscientes de que una mala experiencia escolar, con altos niveles de frustración y rabia, frena cualquier avance que el niño pueda dar hacia un desarrollo pleno de vida.

Entonces… ¿Qué propone el CEDI?

Nuestra intención es introducir en Playa del Carmen un modelo innovador que se adapte y dé respuesta a las necesidades actuales de educación especial; tomando en cuenta a las familias y a las distintas escuelas e instituciones existentes.

Queremos funcionar como un punto mediador, donde a través de ofrecer un servicio escolarizado el niño logre desarrollar herramientas propias en 5 áreas que consideramos básicas: cognitiva, autonomía-responsabilidad, social, corporal-espiritual y emocional. Todo esto con la finalidad de que vayan provistos de las herramientas básicas para acercarse a un contexto educativo regular con una convivencia enriquecedora para todos.

¿Qué diferencia hay entre el CEDI y un centro terapéutico?

Un centro terapéutico brinda a los niños y a sus familias la posibilidad de obtener las terapias recomendadas para su intervención en un sólo lugar; por lo regular cuenta con terapeutas de distintas especialidades (terapia física, de lenguaje, emocional, etc.) buscando optimizar el trabajo y maximizar los resultados.

Si bien la educación en el CEDI tiene fuertes bases terapéuticas, no ofrecemos terapias en sí. Buscamos funcionar como una institución escolar que cumpla con los objetivos académicos trazados para cualquier escuela regular, adaptándonos a las necesidades de cada alumno.

En el CEDI vemos como una necesidad primordial el trabajo interdisciplinario para garantizar el crecimiento social de cada persona. Destacamos la importancia que ejerce la adaptación a un medio escolarizado como primer contacto a un entorno social; adaptación que no sería posible sin el trabajo en conjunto con terapeutas y familiares. 

¿A qué nos referimos con trabajo interdisciplinario? 

Nosotros, como responsables de la educación, estamos convencidos de la importancia de trabajar mano a mano con terapeutas, especialistas y, sobretodo, con padres y familiares cercanos al niño.

El tener que crear programas individualizados nos da la oportunidad de establecer pautas de trabajo que se adecuen y den continuidad a los distintos procesos terapéuticos que se estén llevando a cabo. Estar abiertos a recibir consejos nos ayudará a crear estrategias que incrementen los alcances de la intervención.

Por otro lado es muy probable que los padres no sean expertos en educación especial, pero si algo es seguro es que nadie sabe más acerca de sus hijos que ellos. Conocen su carácter, conocen cómo ha ido cambiando a través del tiempo, conocen lo que ha funcionado y lo que no.

Compartir información y unificar criterios con padres y especialistas es fundamental para mejorar significativamente las capacidades de cada niño.